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NUESTRAS COCINAS EN LA REVISTA INTERIORES

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El blanco multiplica la luz, amplía el espacio y combina con todo tipo de materiales y colores. Tres buenas razones para elegirlo, tal y como se ha hecho en esta cocina, un proyecto del equipo de Brezo Diseño, en el que la encimera de Corian, la mesa y las sillas del office y el mobiliario de la isla central son de este color. Para los muebles de esta zona se optó por el modelo Plano en blanco brillante, de Santos, mientras que los módulos de almacenaje son los Ariane, en gris antracita, de la misma firma. De este modo se crea un interesante juego cromático que enfatiza los diferentes usos de cada área.

Las generosas dimensiones de la estancia y su planta marcadamente rectangular permitieron disponer de una amplia isla central, en la que tienen cabida tanto la zona de aguas(formada por un fregadero de un solo seno integrado en la encimera y por una grifería monomando perteneciente a la serie Meta.02, de Dornbracht) como la de cocción. Ésta la componen una placa vitrocerámica y una plancha teppan yaki con tapa de cristal (ambas de Neff), así como una campana extractora (de Pando).

En paralelo a la isla se ubica una completa zona de almacenaje, en la que también se encuentran algunos de los principales electrodomésticos: un frigorífico y un congelador de integración total (de Neff), un horno multifunción, un horno combinado de vapor y un módulo calientaplatos –perfecto para descongelar y mantener calientes los platos antes de servir en la mesa– (de Gaggenau) y, dentro del armario con frente de persiana, una cafetera (de Miele).

Funcional comedor de diario

Por último, junto a los amplios ventanales por los que se filtra la abundante luz natural que baña todo el ambiente, se ha emplazado una acogedora zona de office, cuyo mobiliario mantiene la misma línea elegante y discreta del resto del mobiliario. Éste, de color blanco igual que los demás muebles de la isla, se integra a la perfección en el conjunto.

Con carácter propio

Junto con el juego cromático blanco-gris oscuro, la cocina establece asimismo un interesante contraste de color con el naranjaescogido para pintar uno de los muros, la misma tonalidad de la lámpara de suspensión dispuesta sobre la zona de office y de los estores de lamas metálicos de las ventanas.

Otra de las señas de identidad del proyecto es el elevado valor funcional de los diferentes elementos que lo componen. Buenos ejemplos los encontramos en la isla de trabajo, donde, entre otros, destaca la regleta Evoline, de Schulte –provista de tres enchufes–, que sube y baja verticalmente en función de las necesidades del momento, al tiempo que aporta movilidad y dinamismo al conjunto. La total ausencia de tiradores en esta zona tiene también un importante componente estético, sin olvidar su funcionalidad, ya que el sistema de apertura asistida –pensado para facilitar el acceso al interior de los cajones– permite abrirlos fácilmente con un leve gesto.