Una cocina con olor a café

Una cocina que invita a vivir

Una cocina con olor a café y a risas y a juegos….una cocina que invita a reuniones, una cocina con vida. Así es la cocina de Ana y Félix: mágica. Una cocina donde el espíritu de calma se apodera de ti trayéndote a la memoria esos momentos especiales con amigos y familiares. Un espacio donde las comidas son esperadas por ser acompañadas. Una cocina con vida donde florece el día compartiendo las primeras palabras, las primeras sonrisas, los primeros cafés…

Sus propietarios lo tenían muy claro, querían una cocina donde poder vivir. El ritmo diario se apodera de nuestro tiempo y querían aportar valor al que comparten.

La serie Fine Blanco Innsbruck de Santos es la protagonista. Predomina prácticamente en todos elementos pero muy acertadamente se ha roto con el roble sincro. Este le da el toque cálido allí donde lo necesita, a la altura de la vista.

 

 

Doble función

Un espacio muy lineal, geométrico, con las zonas muy bien delimitadas, aportándoles doble función: la placa ubicada en la isla central dispone de una zona auxiliar amplía, zona de trabajo para la elaboración de los alimentos y/o zona volada de mesa para una comida rápida. Todos los elementos que apoyan a la zona de cocción son extraíbles, dejando a la vista con un solo movimiento los elementos necesarios en las tareas diarias.

Funcional y práctico

La zona de aguas dispone a su vez de zona de almacenaje en la parte alta, de fácil acceso y apertura abatible, lo que evita obstáculos mientras estamos trabajando, podemos dejarlos abiertos, una sola apertura al comenzar y cerrar al acabar. Funcional y práctico.

La encimera de Silestone Eternal Serena la dota del brillo en las zonas de trabajo, cualidad útil en este elemento por su sensación de limpieza y frescura.

Una cocina funcional, práctica y bella ha sido la elección de esta familia, que sabemos van a disfrutar por mucho tiempo.

Convertimos espacios en hogares